En nuestra visita de fin de semana a Madrid pudimos disfrutar de muchísimas cosas, pero una de las mejores, al menos la más sorprendente, fue el concierto de Sustancia.
Sustancia es Fernando Solanas, un joven de Zaragoza, afincado en Madrid. Este joven aragonés destila la pasión y el romanticismo a través de sus letras canallas. Con influencias de Bob Dylan y Calamaro, entre muchos otros, sus canciones son himnos de carácter "urbanita".
Entre sus temas nos encontramos con obras como "Día perfecto", "Luna" o la fantástica "Balas" donde el autor deja claro su condición de espíritu libre, de una manera romántica, a través de sus quejidos hacia la soledad. La búsqueda del amor platónico se ve encapsulada y rechazada en la gran mayoría de versos, mostrando así Fernando su condición de héroe urbano.
La música formada por guitarra y coros, batería y Fernando al bajo cumple muy bien con la esencia de las letras. Un autor altamente recomendable, a parte de accesible y agradable. (Gracias por dejarnos pasar a tu "camerino" para darte la enhorabuena, nunca dejes de componer).
Desde diariodecine te deseo "mucha mierda", es decir, mucha suerte. Ojalá hubieran más creativos de la talla de Fernando en nuestro país y no tanto imitador barato de música basurilla y comercial.
Es la segunda vez que Nicole Kidman trabaja tras la dirección del también australiano Baz Luhrmann (Moulin Rouge fue la anterior) y siempre borda los papeles, aunque esta vez el guión flojea de manera leve, recordando otros films. La historia se salva gracias al trabajo de edición de la cinta pues le dota de fuerza narrativa en su afán por proyectar imágenes de visionado rápido y fotogramas kitsch donde la calidad artística ejerce gran influencia.
Las interpretaciones son más que correctas y el guión aunque pueda parecer largo (casi tres horas de película) no cae en ningún momento en agujero alguno de aburrimiento. tanto Kidman como Hugh Jackman consiguen transmitir y hacer creer el amor entre ellos, aunque por los pelos, ya que el guionista no le concede muchos minutos a esta relación. La banda sonora también ayuda a ello y junto a la fotografía (que recuerda a "Memorias de África" o "Leyendas de pasión", entre muchas), el vestuario y la ambientación el film se convierte en una obra completa. Lejos de convertirse un clásico del cine, la obra asume de manera perfecta el objetivo del entretenimiento sin molestar su duración o los vacíos en el guión.
Lo mejor: la fotografía y Nicole Kidman.
Lo peor: La poca profundidad del guión en la relación amorosa entre Nicole y Jackman.
Film de John Patrick Shanley que adapta su propia obra de teatro, galardonada con un Pulitzer y un Tony (premio que se da a las mejores obras teatrales en USA).
La cinta destaca por unas interpretaciones magistrales de Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman, haciendo que los vaciíos del guión sean más soportables. La banda sonora de Howard Shore pasa desapercibida y existe sin aportar nada especial al film, ni tensión, ni drama, ni nada; ya lo hacen los actores.
Guión muy flojo, ambientación adecuada, final casi correcto.
Lo mejor: la interpretación de Philip Seymour Hoffman.
Michel Gondry es uno de esos pocos virtuosos que sabe utilizar la tecnología multimedia existente hoy día para crear. Su máxima expresión hasta el momento se alcanza en "La science des reves".
"Olvídate de mí" (con un fantástico Jim Carrey) y "Human nature" son sus otros dos largometrajes que seducen desde el inicio, con bandas sonoras que en vez de acompañar son parte de la historia (muchos grupos de los que dirige videoclips aparecen en ellos, véase "The White Stripes") e impactantes fotogramas que rezuman energía.
Su exquisito gusto por la imagen y su búsqueda de la perfección creativa lo convierten en genio y se perfila como un director adelantado a su tiempo. Su convicción y su fuerza audiovisual le han permitido dirigir films, videos musicales e incluso realizar publicidad. Nació en Versalles, Francia, y sí, tiene ese toque bohemio que tantos han intentado plasmar pero casi nadie ha conseguido ofrecer en el cine. Michel Gondry es un valor en alza, un "rara avis".
Los personajes que desarrolla en sus guiones son siempre seres que se alejan de un modo u otro de los comportamientos alienados de la sociedad.
En "La ciencia del sueño" el autor ofrece al espectador la posibilidad de asistir al proceso creativo de una manera directa, honesta y desenfadada, incluyendo la magnífica e inquina tarea de idear más que de acabar los proyectos creativos. Cualquiera que se haya visto seducido por las alas de la creatividad se habrá topado con ese fantasma de no acabar las ideas que en su génesis fueron tan deslumbrantes.
"La ciencia del sueño" narra la historia de un joven tímido que vive a mitad entre el sueño y la realidad y se traslada a Paris para iniciar un trabajo de "creativo". En esta ciudad conocerá a su vecina que le incitará a entrar en las redes del amor.
Al contrario de su anterior película aquí se invita al espectador a jugar más que a reflexionar, aunque tampoco se descarta el utilizar un poco la materia gris.
No es una película apta para todos los públicos pues su visionado invita al espectador a participar en su juego, a entrar en su mundo de fantasía, cabalgando entre la realidad y lo onírico. Pero el "esfuerzo" vale la pena y se sitúa como una de las obras más innovadoras dentro del séptimo arte. La poesía visual y la anarquía de su inventiva, en contraposición del surrealismo, le otorgan esa magia de la que debe constar el cine. El film respira romanticismo, libertad y respeto, incitando al espectador a ser dueño de sí mismo y a no dejarse sorpender por guiones manidos o personajes puestos con calzador, como por desgracia pasa con la gran mayoría de obras cinematográficas hoy día.
Gondry entiende el cine como arte, y merece el mismo respeto que otros autores que usaron el celuloide para la reflexión, véase Wim Wenders, Ingmar Bergman... ya que se aparta de todos esos directores que crean para comer o vivir. Gondry crea cine al igual que un escritor necesita escribir, o un ser vivo respirar.
Altamente recomendable para aquellos espíritus que necesitan crear, idear o inventar.
Un grito a la belleza de la razón y las ideas. Una oda a los ojos. Magnífica.
Lo peor: verla tras una comida copiosa. Lo mejor: el resto.
No consigo comprender como un arte como el cine en España tiene una academia tan nefasta, tan politizada y tan poco comprometida con la calidad. Año tras año veo circular distintas películas por estos premios, muchas de ellas pagadas por nosotros, con nuestros impuestos. Películas de peor y mejor calidad, de mayor o menor contenido en su mensaje, con más gracia o menos, pero lo de este año ha sido canallesco, una verdadera tomadura de pelo.
"Camino" de Javier Fesser se alza como ganadora, por delante de "Los girasoles ciegos" de Jose Luis Cuerda, "Los crímenes de Oxford" de Álex de la Iglesia y "Solo quiero caminar" de Agustin Diaz Yanes. Cualquiera de las anteriores obras supera a "Camino", tanto en guión como en respeto al espectador.
Camino es el nombre de una niña de once años que padeció una muerte por tumor cerebral siendo ejemplar su paciencia con el sufrimiento del dolor y al pertenecer a una comunidad cristiana, todo "Camino" es una falta de respeto al espectador, manipulándolo constantemente y contando una historia sólo con los trazos que a este pintor de brocha gorda le interesan. Se ridiculiza de una manera soez el pensamiento cristiano, optando por ofrecer su parte más oscurantista. Fesser caricaturiza a los personajes para su propio interés, muestra a un padre, no muy partícipe de la Iglesia, que apenas habla ni se queja durante el film. Una madre obsesionada por la religión, sin apenas mostrar amor por su hija y sólo hablando de Dios, para que de este modo el espectador rechace el pensamiento religioso y por si fuera poco se aprovecha de todo este montaje artificial para generar la lágrima fácil mediante sucesos que mejor no desvelar, pero que sucumben un insulto a la inteligencia de cualquiera que vea la obra.
El señor Fesser cree que somos tontos, ha sabido manipular la historia basada en hechos reales para su propio beneficio, considerándonos estúpidos y ajenos a cualquier reflexión. La hermana de Camino parece ser como el padre, un personaje plano, sin elección, que decide ser monja o algo por el estilo incitada por la madre, hecho que no se narra bien para generar más confusión y animadversión a la religión. Por Dios o por Tutatis, J. Fesser no nos insultes así. Si hablamos del resto de personajes que aparecen en este film, hasta las enfermeras, médicos o compañeros del colegio de Camino están ridicularizados y les sucumbe la estupidez supina, la falta de tacto y la carencia de amor. Las enfermeras parecen marujas de mercado y a los médicos se les nota que no son médicos, o son tan ineptos que no saben ni hacer una punción cervical o pronunciar bien "port-a-cath". Parece ser que solo Camino da amor y Dios, claro, aunque el amor de este último se muestra de manera sarcástica. Fesser iguala a Mr. Peebles (un personaje fantástico de un cuento que lee Camino) con Dios, sin hacerlo explícitamente pero dotándole con las mismas palabras de omnisciencia. Si esto no es manipulación... Hasta familiares en la vida real de Camino se han quejado de la manipulación del guión y de como se cuentan cosas que han sido falsas a lo que Fesser responde que ha mezclado situaciones de otras niñas que también murieron. Y ya está, el tio se queda tan ancho, aunque muestre en pantalla que está basada en este caso y no en otros.
Si dejamos de hablar del guión tan maltrecho, perjudicial e irrespetuoso para fijarnos en los aspectos técnicos del film, el señor Fesser no consigue nada nuevo ni relevante, no se ultilizan planos que ayuden a sentir el dolor o el amor. La banda sonora no destaca en ningún momento. La edición no está mal, aunque tampoco tiene mayor relevancia o fuerza.
En definitiva, estamos ante un film que considera al espectador una masa de pan informe que sólo sabe llorar, pero Fesser no es tonto sabe que no importa lo que moleste o lo que falte al respeto, importa su mensaje progre falso y el número de lágrimas que lanza el que la ve, como ya pasara con "Mar Adentro". Y ahí lo tenemos con sus premios, un tipo que no sabe hacer cine ni conectar con el público por mucho que ponga cara de madurito interesante. El creador de "El milagro de P. Tinto" y "Mortadelo y Filemón" intenta hacer un drama dando su opinión sobre las cosas (para eso existe la libre expresión) sin importar la falta de respeto al sentido común. Aún así nuestra queridísima Academia lo premia, si es que nos merecemos todo lo que nos pasa.
Recomendable su visionado para ver la tendencia de nuestro querídisimo cine, el mismo por el que tantos nos lloran para que vayamos a verlos, que me esperen, pero que lo hagan sentados.
Ahora lanzo yo una pregunta, ¿cómo podría decirle a los que subvencionan films con mi dinero que lo inviertan en otra cosa o en otro producto más plural? Así va el cine en nuestro querida piel de toro.
Lo mejor: las interpretaciones (aunque los padres parecen un poco mayores).
Ahora os adjunto unas cuantas fotos de estas vacaciones.
Estuvimos en Londres y Amsterdam y bueno... nuestras caras lo dicen todo, comprobadlo vosotros mismos...
Cerca de la Tower of London
Picadilly
De shopping
... saliendo del Van Gogh Museum
En Amsterdam llovía sin parar, pero a nosotros... nos daba igual.... jajaja.
Lo pasamos genial. Cada vez me gusta más esta ciudad, su tolerancia, su política social, su respeto al medioambiente, tal vez le falte la oferta cultural de Londres o Paris, pero es una ciudad muy coqueta. Altamente recomendable el combinado Londres - Amsterdam para vacaciones.
Y vuelvo... vuelvo a escribir en la web, se acabó el examen de oposición y podré tener un poquito más de tiempo para escribir... Espero que disfruteis de mi vuelta, tanto como lo es para mí escribir, comunicarme con esta ventana que es la red, a todo el mundo, y si pudiera a todo el Universo, quiero que escuchen todos mi voz y quiero un mundo en Paz, que eso últimamente se ve que no está de moda. calma a todos y ahora disfrutad con la canción que suena.... si os apetece leerme, si no cerradme, no hay problema, sólo tú eliges que leer o hacer, aprovéchalo...
Mientras tanto yo seguiré creando odas a la vida.... y al amor, por supuesto.
Antonio Gil Medina. Valencia. Poeta, soñador, creativo y enfermero.Director de cine, guionista, compositor, bombero, masajista, "argentino" o mejor, ciudadano del mundo, tantrista, cocinero, barman, stripper, psicólogo, florista, decorador, etc..
Valencia, España.
El cine como aperitivo y la cultura como comida, entre otras cosas...
clasimexico