Ingredientes (para 6 personas):
mantequilla, 4 huevos, 100 gr. de azúcarfino, 100 gr. de harina; relleno: 300 ml. de nata extragrasa, 150 gr. de chocolate negro con poco azúcar, troceado; cobertura: 75 gr. de chocolate blanco, 1 cucharada de mantequilla, 1 cucharada de leche, 4 cucharadas de azúcar glacé (si se tiene).

Preparación:
1. Precalienta el horno a 180ºC. En un cuenco grande, bate los huevos con el azúcar, unos 10 minutos o hasta obtener una pasta ligera y esponjosa que caiga en un hilo.
2. Tamiza la harina por encima e incorpórala con una cuchara metálica ( no usar de madera). Vierte la pasta en el molde para tartas y hornea el bizcocho entre 35 y 40 minutos o hasta que esté esponjoso. Déjalo entibiar un poco y luego pásalo a una rejilla metálica para que se enfríe (no la metas en el congelador para enfriarla, no creo que saliera bien y posiblemente tendría que atenderte por colitis).
3. Para hacer el relleno, pon a hervir la nata en un cazo, removiéndola. Añade el chocolate y remueve hasta que se haya fundido. Pásalo a un cuenco y déjalo enfriar. Bátela con una cuchara de madera (no usar de metal, jajaja... en serio) hasta que se espese.
4. Rebana el bizcocho en 2 capas. Júntalas con la crema y deja el pastel en la rejilla.
5. Derrite el chocolate blanco con la mantequilla y remuévelo hasta obtener una pasta homogénea. Agrega la leche y el azúcar glacé y bátelo unos minutos más, hasta que se enfríe. extiende la crema sobre la tarta, con una espátula (hale, a comprar todos una espátula pastelera, se ha dicho, jajaja...). Recúbrela bien. Déjala endurecerse antes de servirla.