Secuestrarte entre mis brazos,
robarte las lágrimas del rostro,
hablar tu mismo lenguaje,
sentirte hasta por los poros.
Hacerte un manto de besos,
llenarte de mi propia piel,
calarte hasta los huesos,
hacer que olvides la hiel.
Temblarte en mis pensamientos,
rodear con mis manos tu cintura,
cubrir tu piel de ungüentos
quererte con toda locura.
Todo eso quiero hacerlo hoy,
mañana seguiré amándote
y querré hacerte cosas nuevas,
pero esta aventura de amarte,
es que...es que... me quita todas las penas.



Cuantas cosas....
lo que provoca el deseo... y que dure!!
me gustó tu poema.
saluditos.
No te creas......hay más cosas...jeje
El deseo es asi.
besitos
Los deseos son sin fin...y todos los tenemos..para despues..no los guardemos..
Se nos entreveran con otras cosas..y le perdemos la pisada..mas vale cien deseos en la cabeza ..que uno olvidado..Saludito